ARTÍCULOS DE PRENSA

ENTREVISTAS

LA HORA DEL BLUES por VICENTE ZUMEL (TIEMPOS TRAIDORES – MARZO 2021)
Kike Jambalaya es bien conocido como un incendiario pianista de rockabilly y rock ‘n’ roll puro y duro. Después de publicar su increíble trilogía en la que rinde homenaje a la música americana con estilos como el country, el boogie-woogie, el rock and roll o incluso el jazz tradicional, ahora Jambalaya da un giro de trescientos sesenta grados y nos propone un proyecto diferente con temas propios cantados en español que reflejan su visión sobre el mundo y la sociedad en la que nos toca vivir actualmente. El álbum ha surgido de la estrecha colaboración entre Kike y Miguel Molloy, dando como resultado catorce temas donde lo que predomina es una atmósfera y un ambiente tremendamente efectivo y envolvente, consiguiendo de esta forma que tanto su música, como sus dotes de ‘story teller’, se conviertan en algo hipnótico que consiguen atraer hacia sí al oyente, cautivándolo inmediatamente gracias a esa capacidad comunicativa que Kike sabe despertar cuando se enfrenta a los fantasmas más recónditos que siempre habitan en algún lugar de nuestro inconsciente. A ello contribuye una instrumentación extremadamente cuidada en la que las guitarras eléctricas, el dobro, la slide, la armónica, el órgano y por supuesto su imponente piano aportan el contrapunto necesario para redondear unas canciones en las que la calidad sobresale por encima de otras virtudes. MUY BUENO.
MIGUEL LÓPEZ – DIRTY ROCK MAGAZINE (2019)

Kike Jambalaya: “Tiempos Traidores es donde mejor expreso lo que siento y pienso”

Cualquier tiempo es bueno para las traiciones. También cualquier campo vital es propicio para apuñalar presuntas lealtades, porque hay traidores para la política, el amor, la guerra, el arte, la amistad, el fútbol, la ciencia o los negocios. La felonía constituye un ingrediente básico de la naturaleza humana y luce infinitas variantes en su ejecución: premeditada o espontánea, individual o en grupo, por capricho o necesidad, pasional o fría, con placer o con dolor… La historia está cuajada de traidores, una plaga que campa vorazmente por todo el planeta como especie que jamás ha padecido peligro de extinción. Además España es una potencia mundial en la materia, con campeones de la talla de Fernando VII, Carlos IV o Franco.

Esta realidad dolorosa preocupa al músico Kike Jambalaya, quien ha titulado precisamente “Tiempos Traidores” su nueva entrega de 14 temas.

 

Él define este disco como su “obra más personal”, un trabajo conceptual con temas propios en español que reflejan su visión sobre el patio actual, “un cruce de caminos entre el amor, la muerte y la locura”. Kike confiesa a Dirty Rock que esa vinculación especial se debe a “que es el álbum en el que mejor he podido expresar cómo pienso y siento la música; con el valor añadido de que son mis temas y en mi propio idioma. ´Tiempos traidores´ es un álbum en el que muestro, sí o sí, una parte de mi potencial creativo que no he podido expresar de este modo en ningún trabajo anterior, salvo ´Hard Times´, aunque aquí voy un poco más allá. A veces ser creativo presenta inconvenientes, pero no tiene precio. Por otro lado, soy consciente del giro de estilo y eso me encanta”.

Este cantante madrileño, pianista y compositor de rock and roll, cumple treinta años en el circuito musical. Su primera banda vio la luz en 1989 y la llamó Jambalaya (un plato de cocina cajún). En 1991 lanza su primer disco, “Tratado de Estrecheces”, y desde entonces ha incorporado a su paleta sonora sabores rockeros, country, composiciones blues, boogie woogie y otras hierbas, casi siempre americanas.

 

A lo largo de los años ha colaborado con nombres tan valiosos como Los Tres Pianos, el Maestro Reverendo y Jesús Redondo, Sleepy la Beef, Wanda Jackson, The Honky Tonk Band o Danny del Toro. Todo esto, y mucho más, se ha podido disfrutar hasta el flamante “Tiempos Traidores”, justo después de su última trilogía americana (En 2013, “Back Home Again”; seguida en 2016 de “Hard Times”, y cerrada con “Rock´n´Roll Brother!”). Como se ve, rock al principio y rock al final: coherencia y autenticidad de un virtuoso que se erige como un orgullo musical par este país. Esa noble línea de trabajo la ha mantenido durante la friolera de 4.000 conciertos, una cifra que debería estudiarse en el comité del Guiness de los Récords.

Kike Jambalaya exhibe en los 14 cortes una voz potente y enérgica. Si en otros discos el piano parecía “Blancanieves y sus Siete Soniditos”, ahora las teclas juegan de igual a igual con el resto de instrumentos y con los textos. Las guitarras eléctricas, dobros, afinaciones abiertas, slide, armónica, órgano o delays se combinan armónicamente con piano, la especialidad de Casa Jambalaya.

Kike siempre ha abrazado el piano como fuente máxima de su expresión musical, pero también algún otro instrumento habría podido ser su gran amor: “Es cierto lo que dices, sin duda pero mi otro gran amor es y ha sido mi voz, al menos como instrumento orgánico. Por otro lado, el primer instrumento que aprendí a tocar fue la guitarra con nueve años. Cantaba acompañándome de la guitarra hasta que a los 19 me pasé al piano. Así que podría decirse que mi otro instrumento después del piano y voz sería la guitarra; de hecho retorné a ella en 2010 para escribir los temas de ´Tiempos traidores´. Desde entonces no he dejado de usarla junto al dobro en afinación abierta, en mis últimos tres discos y en algunos conciertos”.
En enero de 2019, se lanzó el videoclip y single “Estrella Política” como avance de su siguiente álbum, precisamente la pieza que ahora da el disparo de salida del nuevo disco. Luego siguen Corriendo por mi Piel y Cruce de Caminos. Otras piezas destacadas son “Tiempos Traidores”, “Río Negro” (coincidencia con el disco de Juan Perro), “Un Tercio es Suficiente”, “Cuervo de Plata” o “Bahía Paraíso”.

 

Las historias de “Tiempos Traidores” nacen de la colaboración entre Jambalaya y Miguel Molloy. Son composiciones repletas de “símbolos, desafíos y de un oscuro sentido del humor”. Todas las piezas flotan en “una atmósfera de ciénaga, un paisaje hipnótico, mediante palpables texturas de colores instrumentales”. Ahí se intuye la influencia de nombres grandes entre los más grandes: Daniel Lanois (y sus trabajos para Bob Dylan o Neil Young) o Tom Waits, otro nombre tatuado en el piano de Jambalaya y del que está más cerca tras el nuevo álbum.

En cualquier país con cultura musical suficiente, Kike Jambalaya estaría en el Olimpo de los más grandes y varias avenidas llevaría su nombre. La pregunta es obligada: “¿Te sientes reconocido artísticamente tras tres décadas de intenso trabajo?”. “El reconocimiento es algo muy particular. Puede venir del público, de los medios, de la profesión… No sé qué decir, la verdad. Desde la profesión, sin duda y desde algunos medios, pero muy pocos. El público a veces no sabe qué se va a encontrar, pero en general creo que tengo su reconocimiento. No obstante, siento que después de tantos años trabajando, luchando, en constante evolución, debería estar en otro “lugar” o en otros circuitos. No siempre he podido llevar a cabo mis ideas a la práctica, en el escenario o discográficamente, como he hecho en mi última etapa, porque la coyuntura lo impedía o directamente; no me hubieran contratado. He luchado mucho para poder expresarme con libertad y no poner fronteras a esa expresión. Esto, creo yo, en un artista es fundamental. Ojalá que ese reconocimiento se reflejara en más publicaciones y medios especializados y hablando con honestidad, en contrataciones en consonancia a la calidad de mi trabajo y el del equipo que me acompaña. Tal vez a partir de Tiempos traidores…”.

Presentación del nuevo álbum de Kike Jambalaya, “Tiempos Traidores” por su 30º aniversario como Jambalaya el jueves 30 de mayo en la sala Rock Palace en Madrid junto con su banda conformada por Javier Barral: guitarra eléctrica, Jesús Sangui: guitarra eléctrica, Alfonso Múgica: bajo y contrabajo, Javier Iñigo: batería y el propio Kike Jambalaya: voz, piano y dobro. Invitados esa noche Jorge Flaco Barrall: chaturangui y Nacho Alvarez: batería.

Texto por Miguel López

LA HORA DEL BLUES por VICENTE ZUMEL – TRILOGÍA AMERICANA-  (13-06-2018)

«Kike Jambalaya & The Swanee River Band “Back Home Again”. Rockanbole

Kike Jambalaya “Hard Times”. Snap Records

Kike Jambalaya “Rock ‘N’ Roll Brother¨». Snap Records

 

 

Si hay un pianista en España que domina el rockabilly, el boogie woogie, el swing, el pop, el rock ‘n’ roll o el estilo de New Orleans, este es sin duda Kike Jambalaya, un pianista completo y ecléctico como pocos pueden presumir, con un dominio elegante y un fraseo rico y expresivo que hace las delicias de todos los que le escuchan, ya sea enlatado o en vivo y en directo, además de ser un vocalista más que notable y nada afectado.Tenemos en las manos tres de sus discos.

 

En el primer álbum que lleva por título “Back Home Again” Kike está acompañado por The Swanee River Band y en él recrea el sonido del Tin Pan Alley de New York, donde el ragtime, el jazz y las baladas populares contribuyeron a crear esos inolvidables standards de ayer de hoy y de siempre como por ejemplo “Stormy Weather”, “You Made Me Love You” o “Tootsie”, grandes joyas y perlas impagables de aquellas primeras décadas del pasado siglo.

 

El segundo disco titulado “Hard Times” nos presenta su faceta ‘american folk roots music’ en la que se dedica a repasar y recrearse en canciones de músicos como Woody Guthrie, Pete Seeger, Bob Dylan, Johnny Cash, Kris Kristofferson, Randy Newman, John Lee Hooker, Tom Waits, llegando incluso a versionar al propio Bruce Springsteen, aunque dando siempre un toque más rock al repertorio que propone.En el álbum Kike muestra su resistencia emocional y psicológica, impulsando toda la furia y el salvaje feeling del que puede ser capaz un hombre cuyas raíces provienen del rock and roll. En el disco Jambalaya nos muestra de forma fehaciente su habilidad, no solamente como pianista, sino también como guitarrista, instrumento junto al dobro que toca a lo largo de todo el disco.

 

Finalmente en su tercera entrega cuyo título es “Rock ‘N’ Roll Brother!” nuestro hombre vuelve a sus orígenes con un álbum dedicado completamente al puro, duro, desnudo y desgarrado rockabilly, con algunas concesiones al country como en los temas “You Win Again” o “Cold Cold Heart” de Hank Williams o también “Folsom Prison Blues” de Johnny Cash y guiños al rhythm and blues como “Good Rockin’ Tonight” de Roy Brown.Un álbum intenso, poderoso, divertido y bailable donde el swing invade los sentimientos más primitivos.

 

En definitiva, tres discos a cual mejor que nos permiten apreciar la enorme dimensión y la versatilidad de este excelente músico llamado Kike Jambalaya, además de poder comprobar que todos los músicos que le acompañan poseen un alto nivel cualitativo. BUENISIMOS

 

«Vicente Zúmel»

MIGUEL LÓPEZ – DIRTY ROCK MAGAZINE (2017)

Kike Jambalaya acaba en lo más alto su trilogía americana con “Rock´n´Roll, Brother!”

 

El rock and roll de los años cincuenta fue, entre otras cosas, una demostración de fuerza. La energía juvenil emergía entonces con toda potencia para chocar contra un mundo caduco que pretendía embridar los deseos de una generación que quería dejar atrás los horrores de la II Guerra Mundial y tomar las riendas de su tiempo.
Esa música rock pionera utilizaba ritmos frenéticos que dejaban entrever una arrogancia adolescente que embestía por doquier contra los valores dominantes. La chavalería de las ciudades abrazó esa nueva identidad. Unos eligieron las guitarras o las tablas de lavar ropa como armas para el combate generacional, pero otros se parapetaron tras un piano y desde ahí exhibían una garra indomable que cambiaría la cultura de su tiempo.

 

Los pianos eran cocteleras donde se agitaba el blues de los afroamericanos y el country blanco, dando como resultado un brebaje que desataba los demonios sexuales y apostaba por una visión salvaje de la existencia. En los garitos más oscuros de América, los honky tonks y barrelhouses, siempre había un piano en el centro de la diversión. Los antros donde era posible encontrar sexo, alcohol y otras hierbas estaban perfumados por esa música rebelde que pugnaba por rebasar los límites de la periferia y extenderse por todo el mundo.

 

Little Richard (la corrupción de la juventud hecha carne), Kid Stormy Weather, Fats DominoJerry Lee Lewis (El Asesino de Louisiana), Profesor Longhair, Huey Piano Smith o Jack Dupree (¿para cuándo una biografía de este portento?) luchaban en ese frente de batalla que ahora refleja con admirable fidelidad y espíritu de renovación Kike Jambalaya en su nuevo disco: Rock´n´Roll, Brother! En sus 16 temas trepidantes se refleja perfectamente ese impulso arrollador del rock and roll pionero.

Durante casi una hora este músico revive clásicos como Folsom Prison Blues (Cash), Me and Bobby McGee (Kristofferson y Foster), Great Balls of Fire (Blackwell y Hammer, de cuya película se extrae el título del álbum), Roll Over Beethoven (Berry) o Down the Line (Roy Orbison), entre otras. Hank Williams es el compositor de dos de las canciones (You Win Again y Cold Cold Heart) y uno de los padres fundadores del género, fallecido con las botas puestas, en su Cadillac en pleno colocón. Kike toma su nombre artístico de una de sus canciones (jambalaya es un plato de cocina cajún) y lo ha llevado por todas las carreteras en sus más de 4.000 conciertos. Desde su primer disco (Tratado de Estrecheces, de 1991), Jambalaya ha crecido musicalmente y ahora cierra su “Trilogía Americana”, iniciada en 2013 con Back Home Again y seguida en 2016 con Hard Times.

 

Son versiones de clásicos, pero son algo más que versiones de clásicos. Lo que suena en estas canciones es la frescura juvenil y las ganas de fiesta que alumbraron el género. La voz profunda de Kike Jambalaya ofrece el apoyo necesario para alcanzar una máxima credibilidad que destierra cualquier interpretación nostálgica. Es una música viva, profundamente nueva. Son sonidos que hacen mover los pies. Es rock and roll. Puro rock and roll.

Se grabó casi por completo con primeras tomas y el apoyo de Leo Sánchez (guitarra), Rafa Hernández (contrabajo) y Tony Kesada (batería), e invitados como Guillermo Berlanga David Gwynn. Kike dedica el disco a su amigo Emilio, fallecido en el camino, pero si algo ha enseñado el rock al mundo es que “the music will never die”. Esta vibrante entrega de Kike Jambalaya lo demuestra.

Texto: Miguel López.

LA TABERNA DEL BLUES (ENTREVISTA – 2010)

Blues, La Taberna del Blues, blues en español,

foros, historia del Blues. » Kike Jambalaya –

Especial Pianistas Blues & Boogie

Elvis Presley fue la razón por la cual Kike Jambalaya llegó al

Blues. Es un enamorado del Rock & Roll y lleva desde el año

1988 metido en este “negocio”, como él lo llama. Entrega,

sacrificio y trabajo son las pautas que sigue y eso sólo es

posible cuando hay verdadera pasión por lo que haces o quizá

una obsesión. Kike Jambalaya distingue entre concepto, técnica

e interpretación sin embargo rechaza etiquetar la música: “La música es música y

no es culpable de la “pequeñez” humana y su limitado lenguaje.” Ha sido un

verdadero placer leer una entrevista de alguien tan apasionado y enamorado del

piano.

1.- Un instrumento como el piano nos hace siempre pensar en el

Conservatorio. ¿Fue una decisión tuya aprender a tocar este

instrumento?

Si, era más que una necesidad: una obsesión.

2.- ¿De qué forma entraste en contacto con el blues?

A través del más grande de los cantantes blancos de Blues: Elvis Presley. Él me

puso en contacto con todos los demás.

3.- ¿Qué pianistas te han marcado más?

Jerry Lee Lewis, Ray Charles, Memphis Slim, Nat King Cole, Art Tatum, Johnny

Johnson, Oscar Peterson, Count Basie, Erroll Garner, Professor Longhair, Floyd

Cramer, Duke Ellington y el más grande, George Gershwin.

4.- ¿Con qué estilo te sientes más identificado, Nueva Orleans, Chicago,

Boogie Woogie…?

Nueva Orleans y Boogie Woogie. A parte el Honky Tonk Piano me enloquece y el

estilo de tocar el piano de los primeros 20 años de siglo XX, muy estaccato debido

a la influencia, aún muy presente en ese momento, del Ragtime.

5.- ¿Consideras que se habla demasiado de armonicistas o guitarristas

frente a pianistas?

Sin duda. Hay más, porque sus instrumentos pesan menos… ¿? Desde luego los

impulsores del Blues, al menos los mas importantes eran guitarristas: Robert

Johnson, B.B. King etc,etc por lo tanto aunque ha habido pianistas importantes los

guitarristas y su asimilación por la gente ha propiciado la aparición de más

guitarristas. Además era y es más barato comprarse una guitarra o una armónica

que un piano.

6.- ¿Requiere una diferente concepción musical tocar un piano de cola o

un Hammond, por ejemplo?

No. Una cosa es la concepción musical y otra es la técnica o la manera de abordar

el hecho interpretativo con el instrumento al cual te entregas.

7.- Si no es muy sencillo tocar blues en España, supongo que para un

pianista aún menos. No hay tantas salas que tengan un piano. ¿Cuál es

tu opinión?

Para cualquier músico es difícil tocar en nuestro país. Son muy pocas las salas que

están debidamente preparadas para actuar en condiciones  y que además tengan

piano son mínimas.

8.- Muchos de los teclistas llevan o lleváis un teclado más sencillo de

transportar para poder adecuarse a las salas. ¿Repercute

negativamente en vuestra música? ¿Podría incluso pensarse que

enmascararía al pianista mediocre frente al bueno?

Desde luego no es lo mismo tocar en un teclado que en un piano de verdad. Los

armónicos naturales del piano desaparecen. Una guitarra o cualquier otro

instrumento suena por sí mismo, aunque tenga que amplificarse pero un teclado

  1. Y eso a veces es muy duro. Si, puede limitar tu interpretación a veces. Un

mediocre siempre será un mediocre y eso se nota en un teclado o en un piano.

9.- ¿Cómo ves la escena del blues en nuestro país, y más en concreto

la del piano? ¿Crees que hay zonas geográficas “más sensibilizadas”

hacia este instrumento?

Hay festivales de Blues por muchos zonas diferentes de España. Por supuesto se

necesitaría que el circuito de blues creciera en calidad mas que en cantidad. Esto

lo hago extensivo a todos los géneros musicales. Hoy cualquiera es músico, actor

o pintor…y eso devalúa la calidad y degenera la actividad de los que realmente

somos artistas. No olvidemos que llevamos a cabo una actividad lúdica y

“didáctica” a la vez. Y esto tiene consecuencias directas en el público…

10.- Creo que el R&R forma parte muy importante de tu música. Me

gustaría que nos contaras tus colaboraciones con gente del blues como

Tonky de la Peña, Tito Larregui, Flaco Barral, etc.

Con Tonky fue una colaboración corta pero intensa, interesante y muy cordial. Lo

pasamos en grande trabajando juntos. Fue miembro fundador original de una

banda de versiones que cree junto a J. Bulevar también. Tonky es único en lo suyo;

todo carisma y personalidad.

Con el tristemente fallecido Tito, mantuve una relación más o menos constante.:

desde 1993 hasta 1997. Toqué y grabé para él y él hizo lo mismo para mí. Era un

guitarra muy bueno, muy auténtico. Uno de nuestros mejores bluesmen.

Con el Gran Flaco Barral, trabajé durante algunos bolos en 1997 y de una manera

más estable en 1999. Con él en la banda inicié un proyecto nuevo para mí. Me metí

de lleno en el Rock Progresivo durante unos meses. Fue muy agradable estar

cerca de Flaco.

También colaboré con Ñaco Goñi en su primer disco y actuamos juntos dos o tres

veces. Toda una experiencia.

Creo que todos disfrutamos bastante de ello. Eran años todavía muy buenos para

la música en directo y para el Blues. Ellos entre otros fueron los auténticos

pioneros en nuestro país.

11.- ¿Nos podrías contar la historia del proyecto de los cursos de blues

que emprendisteis Paco Benítez, Amable Rodríguez, Volker Ledwig y tú,

tanto en Béjar como en Madrid?

Realmente yo llegué en la segunda entrega de los seminarios, en 2005. Creo que

todo empezó en Béjar en 2004 en la Alquitara, tomando unas cervezas. Surgió el

tema y se pusieron a ello. La dirección del proyecto en el segundo curso la llevaba

una persona que no mentaste arriba: Leo Sánchez. Sin él ésto hubiera sido un

dislate. Él dirigió, organizó y estructuró los seminarios tanto en Madrid como en

Béjar. Sin duda un excelente músico y profesor.

12.- ¿En que proyectos te encuentras actualmente inmerso y cuales

son los que tienes previsto en un futuro?

Estamos terminando de mezclar un disco con material original. Se titulará

probablemente, “QUE 20 AÑOS NO ES NADA”. Hay Rock and Roll, Blues,

R`n`Blues, Jazz, Swing, Honky Tonk Piano… vamos, mis veinte años de trayectoria

profesional. Además me encuentro en un interesante proyecto en solitario

dedicado a la música popular americana. Desde finales del siglo XIX a mediados del

siglo XX. Intento rescatar o recordar a los grandes songwriters y vocalistas. (los

hermanos Gershwin, Irving Berlin, Cole Porter, Harold Arlen…Sinatra, Nat Cole,

Dean Martin, Fred Astaire etc,etc.) Es algo muy intenso actuar solo con mi piano y

cantar todas esas sublimes canciones.

13.- Un consejo para los músicos que han apostado por el piano

Sin duda la elección del piano como instrumento significa entrega y sacrificio.

TRABAJO, TRABAJO, TRABAJO, y sentir que la música les arrebata y no hacer

distinción entre música popular y música culta. La música es música y no

es culpable de la “pequeñez” humana y su limitado lenguaje.