Es 16 de agosto y se cumplen cuarenta y tres años desde que Elvis Presley decidiera partir. A cambio de regalarnos sus canciones que dejan en claro que lo quería todo, en una batalla campal que mezcla arte, política y deseo. Es en medio de ese tenso paisaje que Kike Jambalaya se instala con su piano a provocar, nuevamente. Esta vez con una selección de marca personal inspirada en el Rey del Rock and Roll y sus canciones, que fueron y siguen siendo una declaración de pecados y redención.
Esta es una antología que destila negritud, huele a fango del río Mississippi, se inspira en el ruido del incansable taconeo de las calles comerciales de Memphis en sus años dorados y desafía al oyente con su piano como único interlocutor. Evocando las sudorosas noches en los garitos de Beale Street y dando un sincero homenaje a los pianistas que acompañaron a Presley en Nashville.
PIANO SOLO: ELVIS, crudo y trepidante homenaje de Kike Jambalaya a uno de los artistas más influyentes de la música contemporánea, Elvis Presley.
Javier Valenzuela V. Investigador musical.
